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sábado, 12 de enero de 2019

Hoy invito a…


MANUEL ÁNGEL MORALES ESCUDERO*

       Fue Miguel de Unamuno el que acuñó el término "intrahistoria" para referirse a esa otra historia, la no oficial, aquella que no está escrita, pero que camina de la mano de la primera, la que cuentan los profesionales y que conforman a su antojo.
       Esa intrahistoria la protagonizan las personas con sus vidas, sus sentimientos, sus lances, aventuras y desventuras. La historia oficial en la que se centra la obra del crítico literario y novelista Pedro M. Domene, El secreto de las Beguinas, se inscribe en la época del Imperio español y las campañas que mantuvo en Flandes de la mano de los famosos e invencibles Tercios. Es una historia en la que se enfrentan los nobles flamencos, con ayuda de los ingleses, al mayor poder militar de aquellos tiempos: un Imperio que sujetaba en una mano la espada y en la otra el crucifijo, y que con ellos se imponía a sangre y fuego sobre el resto de las potencias occidentales.
       Pero no estamos hablando de una novela histórica al uso. No es esa la pretensión del autor. Estamos ante una novela en la que brilla con fuerza el amor. Es en realidad una historia de amor en unos tiempos en los que el amor romántico es denostado por esa parte desnortada de la sociedad que el tiempo barrerá como siempre les ocurre a los que se enfrentan a Cupido. Con razón el libro comienza con una cita de Miguel Servet:

       “La fe, si se considera en su propiedad esencial y pura, no contiene tal perfección como el amor...El amor es superior a todo... durable, sublime, más parecido a Dios...”

       En esta sección he comentado algunas de las grandes novelas de amor que son grandes obras literarias: La hija del capitán de Pushkin, Primer amor de Turgueniev, El rumor del oleaje de Mishima, El Dr. Zhivago de Pasternak... La novela de Pedro M. Domene está en esa línea. Es cierto que no es solo una novela de amor, o mejor dicho, es más que una novela de amor, puesto que introduce la intriga y la aventura a la vez que una crítica sutil al fanatismo y al ambiente en el que, muchas veces, las vidas anónimas se ven envueltas sin culpa ninguna, cuando predomina la codicia, el fanatismo o la barbarie.
       Pues, en efecto, la novela de Domene se centra en una época histórica de lucha política en la que se le da un fuerte protagonismo a la Inquisición, exponiendo con brillantez lo que significaba un proceso inquisitorial.
       El argumento se engarza en una estructura trepidante en la que se intercalan dos épocas separadas por más de cuatrocientos años: la época del sitio de Ostende y la actual. Alternando ambos tiempos en cada capítulo, se nos presentan dos historias que el lector va conectando e hilvanando paso a paso. En un tiempo in crescendo, los personajes modernos, representados por un investigador y su hermano, se desplazan a la ciudad de Brujas para investigar el auto de fe por el que se condenó a  un grupo de Beguinas – mujeres que cuidaban de pobres y enfermos– y que fueron quemadas en la hoguera. Poco a poco, van descubriendo un oscuro secreto ocultado durante siglos –que no revelaré aquí– y que solo con insistencia y tesón lograrán, por fin, revelar. Pero ese secreto oscuro y terrible encierra una sorpresa aún mayor: una historia de amor entre un noble caballero español y una dama flamenca alojada entre los muros del Beguinato.
       La estructura es cinematográfica. El lector pasa los capítulos como si fueran escenas de una película de misterio. La trama progresa y mientras avanza va cogiendo velocidad. Los acontecimientos se precipitan en la parte final de la novela en un clímax en el que confluye la historia de amor, la cruel labor de la Inquisición y la trama político-criminal urdida en el Beguinato.
       Siempre me han llamado la atención las historias de personajes atrapados en el tiempo por unas circunstancias que les son ajenas. Como las vidas de Lara y Yuri en “El Dr. Zhivago” de Pasternak,  las de Elisabeth y Jorge de Deza en la obra de Domene se entrelazan como si un sino inexorable las hubiera destinado a encontrarse. Fuera de ellos, el dolor de una guerra, la envidia, la crueldad y el asesinato y, por encima de todo, una ideología fanática que no entiende de amor y que lo rechaza porque le resulta insoportable. Nada hay peor para el fanático que el amor romántico porque en su reino de odio y miseria el amor puro y prístino no puede existir... malas gentes que caminan y van apestando la tierra, como diría Machado.
       Es el fanatismo inquisitorial uno de los temas protagonistas en la obra de Domene. La figura de los inquisidores, sobre todo la del Inquisidor Giordano, torturando con el cordel para no dejar huella a las mujeres, es una fiel imagen de lo que representa el terror fanático. Frente a él solo cabe escapar, como hacen los protagonistas, pues del mal hay que alejarse, es la única salida que nos queda. Recientemente, he visto muestras de fanatismo en muchos ámbitos, también en el literario. He visto la cobardía de los que se ocultan con seudónimos para esparcir odio, de los que se valen del anonimato para extender su mediocridad dañina, de la envidia que encierra, en el fondo, el carácter del fanático. Domene construye dos grandes personajes en este ámbito: Diego de Santo Domingo y Giordano. No lo hace de forma plana sino que ambos están llenos de matices. En uno se aprecia al fanático estudioso, aunque con dudas en su labor de Inquisidor; en el otro reina la crueldad más sádica, la cruenta imaginación del psicópata refugiado en la religión, cuna de los mismos. Ese fanatismo, junto con la guerra de fondo, es el decorado en el que se mueve la historia de amor que, sin embargo, aparece como pura y cristalina, contrastando con el mal. Es el amor que todo lo puede, que todo lo limpia; es lo más parecido que existe a la divinidad, como decía Servet.
       Domene destaca como novelista tanto como en su labor de crítico literario. Redescubre talentos ocultos en Disidencias o profundiza en interesantes autores caídos en el olvido como Villaespesa en su reedición de El último Abderramán. Es uno de esos personajes que merece la pena conocer. 

     Los bercianos estamos de suerte, pues de la mano de esta sección, de la Torre de los Sueños, del Club Petronio y la Editorial Trifaldi –con la presencia de su impulsor, Máximo Higuera–  podremos compartir y departir con el autor el próximo 17 de enero en La casa del Libro del C.C. El Rosal a las 19:00 horas. Allí quizás nos desvele alguno más de los secretos ocultos de su obra además del que se esconde tras las Beguinas.

* Ponferrada (1968), Licenciado y Doctor en Derecho. Ha publicado los poemarios, Poemas (1988) y Allá en la montaña (1998). En narrativa ha publicado, Cuentos del durmiente (1997) e Insectalia (2011), además de Hikikomori (2018

jueves, 10 de enero de 2019

Ricardo Reques


me gusta…             
EL TAMAÑO DEL MUNDO 

        

       El universo narrativo de Ricardo Reques (Madrid, 1967) propone que el lector se enfrente a una lectura tan intensa como plagada de referencias y guiños en una multiplicidad de aspectos que le interesan acentuar al autor, y que se presupone nos obligarán a no dejar de pasar sus páginas sin descanso alguno. Ejercitado en el relato y el microrrelato, Fuera de lugar (2011), El enmendador de corazones (2011) y Piernas fantásticas (2015), encomiables por su técnica y contenido, ahora nos sorprende con una novela de envergadura por su planteamiento narrativo y su extensión, sobrepasa las 300 páginas, y se titula curiosamente, La rana de Shakespeare (2018). 
       Un texto como La rana de Shakespeare quedaría simplificado por la definición o interpretación que el propio narrador hace, en un inteligente guiño, entre otros muchos a lo largo del relato, al final del libro, cuando afirma que “ahora está escribiendo una especie de novela construida con citas literarias sobre anfibios, una historia en la que suceden cosas que, de un modo extraño o no explicado, tienen relación con las citas”; y aún, insiste, y subraya, “un rompecabezas, una acrobacia que nace de sus múltiples lecturas, de las que ha ido seleccionando fragmentos de historias en las que se nombran a los anfibios”; 
       Ricardo Reques estructura y establece su relato como una narración lineal y cuenta un viaje científico por el Gran Chaco y la selva misionera, en el norte de Argentina, donde el protagonista, acompañado por varios científicos locales, inicia una aventura que evidencie la posibilidad de que los anfibios de todo el planeta puedan estar en peligro de extinción por culpa del cambio climático. El científico español se debate entre el recuerdo de un frustrado amor secreto, Libelia, una joven postdoctoral adscrita a su proyecto de investigación que vive en Madrid, y por el motivo fundamental de su narración, las sucesivas toma de muestras, y la constancia escrita de su viaje en unos cuadernos que, de alguna manera, reflejan su forma de mirar un mundo que apenas ya si entiende; y al hilo, nos muestra su empeño en algunas de sus inclinaciones, tan obsesivas como fantásticas, su interés por la variedad de ranas que va encontrando como por sus compañeras femeninas, las presentes y las ausentes en un acusado tono erótico, y que en cierta manera ofrecen al lector las reflexiones y la naturaleza humana y sexual del protagonista. El conjunto debe interpretarse técnicamente como una intertextualidad de géneros narrativos, descripción detallada de lugares y espacios geográficos, perfectamente documentados,  reflexiones y citas textuales de autores y obras literarias de elevada y amplia calidad y, como buena obra narrativa, se insiste en algunos retratos psicológicos de los personajes secundarios que confieren al relato su voz propia y le otorga a la historia un auténtico juego original que envuelve la trama del relato.  
       Los frustrados deseos carnales del científico se alternan con la profunda visión de un problema contemporáneo que preocupa a la humanidad, en un relato que nos deja percibir su visión más irónica, o añade esa evidente necesidad de la expresión sexual humana, como actitudes y sentimientos tan perversos como tan inocentes al mismo tiempo. La voz de Vogli, ese alter ego literario tan conocido del autor, ilustra desde la lejanía mensajes al personaje protagonista con citas narrativas en las que ranas, sapos, y toda una colección de criaturas anfibias tienen una presencia más o menos acertada en una curiosa selección literaria: Quiroga, Joyce, Bolaño, Vila Matas, o Cervantes y el propio Shakespeare. La voz del protagonista sostiene todo el relato, aunque el lector percibe cierta sensación coral cuando los personajes periféricos con sus particulares visiones y actuaciones son los que hacen girar la acción en uno u otro sentido, e intensifican la percepción que tiene el protagonista del conjunto, y así como vamos conociendo las variopintas personalidades de la sensual Teresa, de Alcadio, de Felisberto, de Yaci, y en el espacio opuesto el novio de Libelia, que según el narrador, se parece a Wittgenstein, personajes que de la mano de Reques tienen sus propia identidad y corroboran ese aire coral de un relato tan fresco en muchas de sus páginas como surrealista en otras tantas, tan irónico como deslumbrante, tan ajustado en su prosa y preciso en cada uno de los experimentos de que nos hace partícipes su autor.







LA RANA DE SHAKESPEARE
Ricardo Reques
Tenerife, Baile del Sol, 2018

miércoles, 9 de enero de 2019

Estrellas





Nicanor Parra
       Fecha de nacimiento, 5 de septiembre de 1914, San Fabián de Alico, Chile
          Fallecimiento, 23 de enero de 2018, La Reina, Chile.

Sergio Pitol
       Fecha de nacimiento, 18 de marzo de 1933, Puebla, México.
            Fallecimiento, 12 de abril de 2018, Xalapa-Enríquez, México.

Tom Wolfe
       Fecha de nacimiento, , 2 de marzo de 1930, Richmond, Virginia.
            Fallecimiento, 14 de mayo de 2018, Manhattan, N.Y.

Philip Roth
       Fecha de nacimiento, 19 de marzo de 1933, Newark, Nueva Jersey, Estados Unidos.
       Fallecimiento, 22 de mayo de 2018, Manhattan, Nueva York, Estados Unidos.

Julio Alfredo Egea Reche
            Fecha de nacimiento 4 de agosto de 1926, Chirivel, Almería.
               Fallecimiento, 23 de septiembre de 2018, Chirivel, Almería.

Fernando del Paso
       Fecha de nacimiento, 1 de abril de 1935, Ciudad de México, México.
               Fallecimiento, 14 de noviembre de 2018.

Amos Oz

       Fecha de nacimiento, 4 de mayo de 1939, Jerusalén, Israel

               Fallecimiento, 28 de diciembre de 2018, Tel Aviv, Israel.
 

martes, 8 de enero de 2019

Marcos Giralt Torrente


… me gusta
LA VIDA MODULADA

   
                  

       Marcos Giralt Torrente (Madrid, 1968) vuelve al mundo de la familia, a la infancia compartida, a las historias de un pasado repleto de heridas, de afectos y desafectos, y con Mudar de piel (2018) ofrece el ejemplo de una perfecta estructura narrativa breve, y consigue que sus relatos se conviertan en ese perfil psicológico que enfrenta a sus personajes tanto a sus miedos como a sus anhelos. El narrador madrileño ensaya sobre la inmensa capacidad de la institución familiar que construye y destruye a las personas, en especial a algunos de sus miembros más vulnerables, en dos de sus etapas significativas: la niñez y la adolescencia. Aunque los relatos están unidos por el tema y el mismo tipo de narrador, cada uno aborda un aspecto distinto de ese trastorno infligido a la familia. Las nueve historias quedan hilvanadas de un modo sutil y compacto, ofrecen tramas diversas que dejan a sus personajes heridos por el sentimiento de los afectos y de los desafectos, la vida cotidiana limitada por el azar o esas determinaciones que convierten el final de cada relato en algo distinto aunque la sensación de culpa presida muchas de sus acciones. El lector siente los lazos de sangre: padre y madre; el sentimiento de infidelidad o traición y busque el perdón, quede acorralado por el tiempo, y sometido a las cuestiones del azar para finalmente aceptar una determinada condición social: la de hijo único. Todas las familias esconden algo, resultan anómalas en algún un sentido, afirma Giralt Torrente capaz de seducir y conseguir el poder de embaucar porque no escribe sobre vidas glamorosas, o inaccesibles, se resuelven en existencias corrientes y cotidianas, y de ahí ese potencial desconcierto en el lector.   
       La fuerza, la virtud formal y su expresión misma radica en la indagación de los diversos estados de conciencia de sus protagonistas, en la persistencia y recuerdo del pasado, en la percepción del presente de los personajes, algunos no inmunizados contra las ansiedades de sus semejantes, capaces de levantar acta de cuanto acontece a su alrededor. Ocurre en la primera historia, esa conversación entre Lucía y su hermano porque han perdido a su madre y su padre no llena el hueco dejado, y aunque él le habla de “familias normales” ella asegura con bastante clarividencia y cierta soberbia adolescente que “ninguna lo es”; en el relato, “Rendijas, islas”, el narrador se siente alejado de un padre al tiempo que comprende las incertidumbres de la vida, ante las que cierras los ojos; en “Abrir ventanas” el protagonista es un escritor, pero es un padre que cría a su hija sin madre y trata de no perderse en la evolución de niña a mujer; hijos a los que los roces de los padres y las ausencias vuelven ásperos, como el protagonista de “Un refugio imprevisto”, un chico con más dinero y niñeras que cariño, dispuesto a no pasarle ni media a su madre, que por su profesión de actriz debe ausentarse en exceso. Curioso es “Mudar de piel”, el cuento que da título al libro, nos recuerda a esos padres inventores, soñadores y desastrosos, y muestra dos hijos vulnerables, una historia que como otros relatos casi se erige en una auténtica novela en miniatura. En todos palpita el afán de rebañar en buena parte de la realidad que vive el propio escritor, y así lo deja escrito para que la esencia quede especificada como en la técnica de una resonancia magnética. Sin artificios, Mudar de piel, se lee a golpe de sutileza, es una narración descarnada, y de una absoluta realidad revelada.







MUDAR DE PIEL
Marcos Giralt Torrente
Barcelona, Anagrama, 2018

lunes, 7 de enero de 2019

275.000

...Y seguimos sumando, ya hemos llegado a esos 275.000 de comienzos de años, ¿hasta dónde llegaremos con vuestras visitas a lo largo de 2019?