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jueves, 10 de septiembre de 2020

Giuseppe Ungaretti


                    La singularidad expresiva de Ungaretti                     

       La Asociación Internacional de Críticos Literarios rinde homenaje a Ungaretti a los 50 años de su muerte con un volumen al cuidado de Neria De Giovanni.



       Giuseppe Ungaretti se sitúa en la vertiente opuesta al futurismo, en plena ebullición de la exterioridad, muestra una fervorosa interioridad en su obra para ahondar en ella con el paso del tiempo, y traducirla en una síntesis depurada que capta esa esencia ajena a las sucesiones que, a pesar del marco histórico en que se produce, dará pie a unos poemas nítidos y deslumbrantes por su exclusiva y rotunda verdad. A medida que el poeta italiano evoluciona, su intensidad se despliega, y aunque conserva una melodía esencial, su construcción será más cerrada y, en ocasiones, ofrecería cierta dificultad si no la iluminaran las palabras con sus destellos; el poeta afirma, “siempre he diferenciado entre vocablo y palabra”, porque, “encontrar una palabra significa penetrar en la abisal oscuridad de sí sin turbar ni lograr descubrir el secreto”, añadirá poco después. La española María Zambrano afirmó que, “el secreto se muestra al escritor, pero no se le hace explicable”, como ese presupuesto gozoso de la poesía, hecho que, sin duda, no es ajeno al título, La alegría (1914-1919), un libro escrito prácticamente durante la guerra, pues si encierra algo de ironía, contiene aún más de saber. Se trata de exhalar el instante de vida en plenitud, es decir, de ensalzar lo opuesto a la muerte, presente siempre como un hito del horizonte humano. Y es este un instante que aparece como inagotable debido a que su enigma, al igual que el de la vida misma, no se puede descifrar. A su obra completa dio Ungaretti el título de Vita d'un Uomo (La vida de un hombre, 1977)), y hablando de su poesía afirmó que no tenía otra ambición “que la de dejar una hermosa biografía”.
       En España se han traducido y publicado las obras, Vida de un hombre: 106 poesías (1993), El cuaderno del viejo (2000), El dolor (2000), Un grito y paisaje y últimos poemas (2005), Sentimiento del tiempo: la tierra prometida (2006) y Vida de un hombre (Poesía completa), Igitur, 2014.


Ungarettiana

       El volumen Ungarettiana (2020) reúne un homenaje al poeta italiano, una selección de trabajos y monografías al cuidado y coordinación de la presidenta, Neria De Giovanni, que pone de manifiesto la proyección del poeta en el mundo de la lírica universal porque la perspectiva o el punto de vista que ofrece este libro no es solo italiano, sino que encontramos trabajos enviados desde España, Rumanía, Albania, Venezuela, Francia o Argentina.
       Josefa Contijoch escribe un breve homenaje a Ungaretti en catalán, Manuel Ángel Morales Escudero y Francisco Morales Lomas lo hacen en español y desde perspectivas muy diferentes, un Ungaretti redescubierto por parte de Morales Escudero que, curiosamente, en su trabajo lo aleja de ese hermetismo atribuido por una crítica universal  para acercarlo a ciertas claves más o menos veladas en sus versos que permitirían entender los arcanos que no resultan evidentes; curioso el acercamiento del poeta al español Jorge Guillén, cuyas poéticas quedan unidas a las de Góngora, y no menos interesante la reflexión del crítico español respecto a la relación de Ungaretti, Marinetti y Puccini con el régimen italiano de los años 30 que, en cierto modo, alejaba, ya en la democracia española, al poeta de los lectores en este país aunque no se pueda hablar de una auténtica marginación sino de esa costumbre  ancestral de prejuzgar al individuo por motivos políticos e ideológicos; Morales Lomas centra su trabajo en el análisis pormenorizado de unos de sus libros más significativos, El dolor (1947), ese inmenso sufrimiento por la guerra mundial, la muerte de su hermano, y más tarde la del hijo, un dolor  personal que a lo largo del poemario se convierte en la expresión del sufrimiento humano que rodea al poeta. Y una no menos curiosa comparación de síntesis y brevedad en América Latina respecto al cuentista y fabulador Monterroso que hace el venezolano Antonio Mendoza. El resto de autores, esencialmente italianos, ofrecen una visión de las particularidades de la poesía y el valor de las palabras en Ungaretti, o la curiosa relación que establece Neria De Giovanni con Grazia Deledda, o el misterio de un encuentro cancelado. Carlo Vitale, desde Argentina, reúne y traduce un puñado de poemas del italiano, de su obra, Vida de hombre (Poesía completa, 2014).    


El autor
       Giuseppe Ungaretti (Alejandría, 1888 - Milán, 1970) fue un poeta italiano vinculado en sus inicios al hermetismo, en su obra se advierte una tensión existencial y un continuo viaje interior hacia la memoria que representa una singular recuperación de la tradición lírica, tras los excesos del crepuscularismo de Guido Gozzano y el futurismo  de Filippo Tommaso Marinetti.
       Hijo de una familia burguesa emigrada a Egipto por motivos de trabajo, el joven Ungaretti pasó su adolescencia en su ciudad natal, cerca de esos paisajes del desierto que serían los temas más recurrentes de toda su obra. En 1912 se marchó a París para completar sus estudios en la Sorbona, y allí conocería a los mayores representantes de las vanguardias europeas, a Guillaume Apollinaire, André Gide, Max Jacob y Pablo Picasso. Dos años después se instaló en Milán y se enroló en el ejército para tomar parte en la Primera Guerra Mundial. Una vez terminado el conflicto, vivió en París, donde se casó, y luego en Roma, donde trabajaría como corresponsal de distintos periódicos que le permitiría viajar por Italia, Europa y Egipto. En 1936 aceptó la cátedra de literatura italiana en la Universidad de São Paulo, donde vivió hasta 1942, año en que regresó a Roma para ejercer de profesor de literatura italiana contemporánea en la universidad de la ciudad.
       El conjunto de su obra poética distingue tres etapas, la primera está ligada a su experiencia en la guerra: la inmediatez lírica, el ansia de pureza, el lenguaje esencial y las influencias vanguardistas de sus primeras composiciones, El puerto sepultado (1916) y Alegría de naúfragos (1919), le convirtieron en uno de los iniciadores del hermetismo. Forman parte también de esta tendencia poemas que publicó durante esos años en distintas revistas y reunidas en Poesie disperse (1945), aunque luego renegó de ellas.
       Después de la guerra, su temática se volvió más reflexiva y evocadora de la misteriosa y dramática condición del hombre frente a la naturaleza, mientras que rítmicamente se advierte una mayor complejidad y un uso de los procedimientos técnicos de la literatura moderna europea, sobre todo del simbolismo. Pertenecen a esta época Sentimiento del tiempo (1933), El dolor (1947), que recoge las poesías escritas en Brasil, muchas de ellas inspiradas en la muerte de su hijo Antonietto y, La tierra prometida (1950), reflejo del espíritu barroco que iban adquiriendo sus versos. Resultan significativas las traducciones de los grandes poetas barrocos y simbolistas que llevó a cabo en ese período, entre ellos William Shakespeare, Luis de Góngora y Stéphane Mallarmé.
       Por último, Un grido e paesaggi (1952) señaló el comienzo de su tercer momento poético, marcado por el sólido esfuerzo de recuperar la tradición lírica italiana, con especial atención a Petrarca, Torquato Tasso o Giacomo Leopardi, y en el que la estructura métrica se convierte en parte básica de su discurso lírico-dramático. Siguieron El cuaderno del viejo (1960), Apocalissi (1961), Morte delle stagioni (1967) y Dialogo (1968), colecciones sobre todo de poesías de amor en las que se manifiesta su interés por el clasicismo. En 1966 recibió el premio Taormina de poesía. Su obra completa quedó reunida en distintos volúmenes bajo el título de Vida de un hombre, libros que atestiguan su peculiar y riguroso concepto del proceso creativo, ya que en ellos aparece un enorme número de variantes y reescrituras de sus antiguos poemas.






Ungarettiana
Asociación Internacional de Críticos Literarios
50 años de la muerte de Giuseppe Ungaretti
Alghero, Nemapress Ediciones, 2020

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