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martes, 5 de enero de 2016

Washington Irving


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Rip van Winkle 


   La editorial madrileña, Nórdica, nos propone para estos días de Halloween, o mejor de brujas y de miedo, un relato clásico, Rip van Winkle, de Washington Irving.



     La historia de Rip van Winkle un colono neerlandés figura en uno de los papeles encontrados del difunto historiador, Diedrich Knickerbocker, autor de Historia de Nueva York desde el principio del mundo hasta el final de  la dinastía holandesa, que Washington Irving publicó en 1809; en ella se recrea la vida acomodada y placentera de los neerlandeses en sus casas de campo y a la sombra de los sicomoro; las leyendas de estas gentes que Knickerbocker aportó ala historia de la Independencia norteamericana son abundantes, y sobresalen las de burgueses y su relación sus mujeres, emigrantes afincados en torno al río Hudson y las montañas Kaatskill, lugar que originariamente se denominó Nuevos Países Bajos, y sobre todo de la ciudad de Nueva Ámsterdam, mucho antes de convertirse en Nueva York. 



Van Winkle

     Publicado en 1819, se considera como el primer cuento de la literatura norteamericana. Ambientado en los días previos a la Guerra de Independencia de los Estados Unidos, narra la historia de un aldeano de ascendencia holandesa que escapa de su esposa, que le regañaba continuamente por irse al bosque y por no trabajar nunca. Así, un día, tras varias aventuras, se sienta bajo la sombra de un árbol y se queda dormido. Pero al despertar el mundo que conocía había cambiado y ya casi no lo reconocía.
El relato sigue muy presente en la cultura de Estados Unidos y, de hecho, la historia se sigue contando entre los niños, que aún disfrutan con la leyenda del viejo Rip van Winkle.

El autor
Washington Irving publicó dos de sus historias más conocidas  en el Libro de esbozos (1820), también traducido por Libro de apuntes, donde reúne ensayos y cuentos históricos, mezclando, además, a la manera típica de la época, prosa breve descriptiva, reflexiva y narrativa sin delimitaciones genéricas. Los cuentos son “Rip van Winkle” y “La leyenda de Sleepy Hollow”, que trasladaban el material folclórico europeo a las colonias holandesas del valle del Hudson y combinaban un colorido local popular y de época con elementos humorísticos. Además, con la figura de Rip van Winkle, que huye de su pendenciera mujer, se sume en un sueño de veinte años en las montañas y regresa a su pueblo natal, completamente transformado tras la Independencia, creó un prototipo de antihéroe americano.
Con el bosquejo de la forma narrativa breve, Irving ofreció el primer modelo del género cuento, que luego sería desarrollado por Hawthorne y Poe, adquiriendo una importancia primordial en la literatura americana. Durante su vida, fue mentor de autores importantes como Nathaniel Hawthorne, o Henry Wadsworth Longfellow; muchos jóvenes escritores se acercaban a su casa para buscar consejo. Uno de ellos fue precisamente Edgar Allan Poe.

La ilustradora
Noemí Villamuza (Palencia, 1971) pinta desde su infancia así que se fue a Salamanca a estudiar Bellas Artes. Vive en Barcelona y trabaja como ilustradora y profesora de futuros ilustradores. En Nórdica había publicado anteriormente, El capote, ABCdario y Hermanita y hermanito. En 2007 recibió el Premio Junceda por las ilustraciones de El festín de Babette.










Washington Irving; Rip van Winkle; traducción de Enrique Maldonado; ilustrs., de Noemí Villamuza; Madrid, Nórdica, 2015; 76 págs.


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