Páginas vistas en total

sábado, 1 de agosto de 2015

Hoy tomo café con…



FRANCISCO PERALTO*
PALABRA Y ESENCIA



     Francisco Peralto (Málaga, 1942) ejerce desde hace cuarenta años de poeta, además de haber sido editor e impresor con esa labor que refrendada su Corona del Sur, atalaya malacitana bajo esa sombra humanística que caracteriza su labor. Ahora acaba de publicar Ritual (1968-2003), una voluminosa obra que recoge su Poesía Completa.

        ¿Cómo se pueden resumir en unas líneas treinta y cinco años de poesía?
        No sé hacerlo. Una de las múltiples formas en las que entiendo la poesía, es como ejercicio de síntesis. Así que para explicarlo necesitaría miles de páginas.

        ¿Qué motiva a un poeta a seguir escribiendo y reunir toda su poesía en más de mil páginas?
        La necesidad de conocerse hasta sus más profundas sensaciones y la necesidad de explicarse el mundo. La publicación de casi toda mi poesía (perdone que le rectifique, pero es el caso de este libro), responde a un proyecto testamentario.

        El poemario Ritual (1982) recogía buena parte de las trascendencia de sus temas hasta esos momentos; es decir, la belleza de las palabras y de las cosas, la realidad social, la historia, la religión, lo culto... Ahora, edita, usted una amplia muestra de su poesía y elige el mismo título, ¿resume este libro de alguna manera su visión de conjunto de forma que actualiza su compromiso?
        ¡Claro que sí! Ritual es el centro de mi obra. Fue un puerto donde atraqué la goleta de mis versos hasta entonces. Desde aquel noray, donde estuve amarrado, zarpé hacia nuevas derivas, sin olvidar las antiguas singladuras.

        Este Ritual (1968-2003) recoge, de alguna manera, su variada obra poética que fija poemarios y obras experimentales que se inician con Elegía (1968-1977) y acaban en Pensil de versos melancólicos (2003), y usted considera como libros abiertos, ¿considera que este volumen  no cierra su quehacer poético como apunta en su «Nota a la edición»?
        Realmente es que es así. Durante todo el año que me ha costado imprimir Ritual, he escrito y publicado, los treinta y seis poema de Hace una generación, además de una serie de propuestas experimentales que, ahora mismo, están formando nuevos libros.

¿Por qué caminos transitan sus intereses poéticos si este volumen no cierra su producción lírica en la actualidad?
        Los únicos intereses que tengo y he tenido siempre, son los de edificar una obra que resista el silencio enemigo y el paso del tiempo. Al no disponer de otros poderes que los de mis propias fuerzas, lo único que puedo hacer para intentar conseguirlo, es escribir y publicar.

        Permítame alabar y resaltar en su obra la «poesía visual» de significado tan complejo ¿puede hablarnos qué representan para usted conceptos como imagen/pintura o palabra/signo?
        Representan abismo, vórtices, insondables infinitos en los que me sumerjo impelido (quizá), por la fuerza genésica que porto en los glóbulos rojos. Hablo de una tragedia honda, a la vez que pura. Y de una imposibilidad: la de no ser capaz (por ahora) de encontrar un lenguaje (hablado/escrito/oído/pintado), que aglutine en un todo, lo conocido. Toda la comunicación posible, la soñada, la intuida y la imposible.

        ¿Dónde se encuentra la esencia de la vocación poética de Francisco Peralto?
        En principio en la necesidad de lograr justicia y belleza. Después en las demás cosas propiamente humanas, empezando por la solidaridad.

        Una Obra Completa es el fruto de una ambición.
        Sí, pero es lástima que la complete la muerte y uno no pueda verla.

        ¿Cuándo deja el poeta de tener temas sobre los que escribir? ¿Cómo vive, por consiguiente, un poeta la realidad?
        Cuando pierde la ilusión del trabajo, porque ha escrito una obra hueca. Cuando en vez de atacar a los molinos de viento, rinde sus endecasílabos a los enanos. La realidad, en mi caso, es la del mundo obrero, por tanto, la veo y la padezco a duras penas, a la vez que intentando dejar testimonio de un tiempo corrupto y feo.

        ¿Sigue usted pensando que su poesía la seleccionará y terminará el viento y el tiempo?
        Naturalmente. En realidad ya está ocurriendo. Me refiero a las antologías, enciclopedias y diccionarios donde se me incluyen, sin que necesite remover los cimientos del Parnaso.

        ¿Cómo ha reflejado usted su alma, su vida, su cuerpo en este voluminoso Ritual que pueda interesar a un posible lector?
        He escrito siempre con la verdad por delante, pero sin olvidar que la poesía tiene unas reglas que hay que cumplir para que lo sea.

        ¿Acepta usted seguir siendo un hombre de su tiempo, alguien que rompe su silencio con cada verso?
        ¡Sí, acepto! Al margen de la broma, dicha para dulcificar la posible petulancia de mis respuestas, es evidente que, de otra forma, no hubiera tenido fuerzas para escribir los libros que he escrito, ni para sufrir los silencios injustos, no los destierros injustos.

* Esta entrevista se realizó y publicó en la primavera de 2005, y a lo largo de estos últimos diez años, Francisco Peralto, ha seguido con su incansable labor de  editor y poeta. A su ya extensa e interesante obra se han ido sumando premios y nuevas entregas, tanto gráficas como discursivas.



No hay comentarios:

Publicar un comentario