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jueves, 28 de septiembre de 2017

Annabel Pitcher



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UN PEQUEÑO VALIENTE
              
       Las historias, en ocasiones, se traducen en sensaciones que provocan en el lector un efecto tan conmovedor como divertido, sobre todo si la capacidad de transcripción del escritor logra cautivar con su prosa, y el artificio de la misma, a quienes se acerquen a su libro. Annabel Pitcher (Yorkshire, 1982) es una perfecta desconocida que tras viajar por algunos extraños lugares del mundo, ha publicado, Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea (2011), una asombrosa fábula sobre algunos de los aspectos más incongruentes de nuestro mundo y, por extensión, sobre los conceptos de tolerancia humana y el amor, sin que medien intereses algunos.
       Jamie es un niño de diez años, que se ha mudado con su hermana Jasmine y con su padre a las afueras de Londres. También se han llevado a Rose, la gemela de su hermana Jas, que vive sobre la repisa de la chimenea, o al menos parte de ella: murió en el atentado terrorista islámico del 9 de septiembre en la city londinense. Pero ya han transcurrido cinco años y, durante todo este tiempo, Jamie, no ha conseguido llorar. Según nos cuenta en su relato, las cosas en general no van bien: la familia se ha ido destrozando poco a poco, su madre vive con Nigel ahora, y a él mismo lo han cambiado de ambiente y de colegio, se sienta al lado de la única musulmana de la escuela: Sunya, a quien no debe acercarse, precisamente, por su condición religiosa, a esto podría añadir que su padre bebe cada día más, y que su hermana Jasmine ha dejado de comer. La historia avanza en torno al concreto mundo de Jamie y sus sentimientos, pero sobre todo echa de menos a su madre, la suya es una mirada inocente, aunque con la suficiente fuerza para mostrarnos la irónica visión de un mundo de adultos alejado de buenos sentimientos, y con no menos sensaciones extrañas cuando las circunstancias marcan de alguna manera nuestra vida, en este caso la del protagonista y su familia. Si aun fuese poco, su padre no le deja acercarse a la única amiga que ha encontrado, Sunya, y con quien comparte algunas de las horas del colegio, aunque también está Daniel que hace todo lo posible por complicarle la vida. A medida que avanza el relato, el protagonista no ha soltado una lágrima y finalmente lo hará cuando encuentre muerto a su gato y asuma esa cruda realidad.
       Jamie intenta que todo vuelva a ser como antes convenciendo a su hermana para que asistan, como un dúo, a un programa de televisión, pero el efecto resulta ser el contario tanto para él como para su familia, afectados por el recuerdo de Rose. Solo a partir de este momento, su padre reacciona, promete ir dejando la bebida cuando, por fin, se da cuenta de que tiene aun dos hijos a quien querer y educar. Annabel Pitcher logra contar una historia conmovedora y tierna, desde la difícil perspectiva psicológica de un niño de diez años que inicia un ejemplar proceso de maduración.






MI HERMANA VIVE SOBRE
LA REPISA DE LA CHIMENEA
Annabel Pitcher
Madrid, Siruela, 2011

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