Páginas vistas en total

miércoles, 21 de febrero de 2018

Hoy invito a…



Ángel ZAPATA



ESCRITURA Y VERDAD                           

       Con la reciente destrucción del fondo editorial de Alianza (debido a razones de rentabilidad económica), el lector español perdió la oportunidad de acceder, entre otros títulos imprescindibles, a la edición de los Cuentos completos de Medardo Fraile.
       Afortunadamente, este vacío se ve paliado en parte, ahora, por una antología —Cuentos de verdad—aparecida en ediciones Cátedra. Por la belleza, la creatividad y el intenso carácter idiomático de su estilo, Medardo Fraile está emparentado de lejos con el espíritu de las vanguardias; y de cerca, con la cultura española de los años 50, donde inscribe su producción. Por lo inmediato de sus temas, por el corte experiencial de su escritura, por ese inconfortable testimonio en torno a la soledad que alienta en tantos de sus cuentos, la labor narrativa de Medardo Fraile entra en un diálogo mucho más que fecundo con el realismo de influencia anglosajona de la última generación de cuentistas, y se constituye así como un nombre clave, un verdadero puente entre modernidad y tradición.
       De este modo, cuando muchos de los ideales de la generación de los 50 se muestran cada vez más vinculados a una situación pasada ( y exigen ya de los lectores un abordaje historicista), la honradez difícil de Medardo Fraile, su compromiso esencial —con la escritura, con la verdad humana—, hacen de la lectura de sus relatos una experiencia urgente y viva, una interpretación a nuestro ahora, tal como lo hace siempre cualquier literatura que merezca el apelativo de clásica.
      Cuentos de verdad, pues, nos asoma a la obra de un clásico vivo. Y hasta de un clásico a su pesar, cabría decir, pues todo en la obra de Medardo Fraile —la elección de género, la incertidumbre en sus narradores, el difuminado del tema, el modo deliberadamente “menor” de dicción—emplazan su escritura en la crisis de la modernidad, y en el fin de las “grandes historias”. En esto consiste la plena vigencia de los relatos de Fraile. Su mezcla irrepetible de tradición y actualidad. Y a ellos puede acercarse el lector (a falta una vez más, de los Cuentos completos) por medio de esta antología de Cátedra; que se completa con un cuidado estudio crítico, a cargo de la profesora María del Pilar Palomo.

(Publicado en Muface, Otoño, 2000; núm., 180)

No hay comentarios:

Publicar un comentario