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viernes, 3 de marzo de 2017

Alfredo Taján



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ESTIGMA DE LA FALSEDAD

       Que el mundo del arte puede convertirse en un estigma de la falsedad es una constatación que no habría que suponerlo tras una narración literaria que contiene todos los ingredientes para resultar un excelente relato donde los haya. Quizá por eso, Alfredo Taján (Rosario, Argentina, 1960), conocedor del inmisericorde mundo de la especulación artística escribe su novela  para desentrañar, en un doble sentido, la hipocresía de los privilegios divinizadores de este mundo y el otro, más inhumano a cuya situación de injusticia lleva al personaje protagonista de Continental & Cía (2001), su tercera novela tras entregar inteligentemente El salvaje de Borneo (1993), relato barroco y lleno de sabiduría y  El pasajero (1997), una historia ambigua y sugerente sobre la marginalidad del amor.
               El joven galerista Eugenio Nieves se ve envuelto en un juicio por falsificación y para sobreponerse incluso a un fracaso amoroso, pretende reencontrarse en la ciudad de Nouakchott, capital de Mauritania, a donde ha sido enviado como coordinador cultural del Instituto O´Donnell. Una vez allí se encontrará con una estética diferente, un país de contrastes, con el desierto incluido, el descubrimiento de una geografía que encierra nuevas formas de una sensibilidad  ajenas para él. Surge, no obstante, el proyecto «Continental & Cía», la exposición que le devolverá el sentido de su vida. También descubrirá la lucha por la supervivencia de los habitantes de un país colonizado y la razón última de su existencia. El contacto con ese inmenso desierto devolverá a Nieves sus convicciones sobre esa forma insobornable en que se traduce el verdadero arte, aquel que siempre él ha practicado y que la cultura occidental ha traducido en mercantilismo y especulación. La novela queda dividida en un excelente primera parte donde se cuenta el encuentro del protagonista con una dolida Mauritania, la vasta geografía apocalíptica, sus compañeros de oficina y un jefe que, indiscriminadamente, lo rechaza aún sin conocerlo. Una segunda parte que justifica la estancia del joven galerista y el relato final o tercera parte que muestra la quintaesencia que justificaría toda la novela, el sentido de viaje físico y el interior que lleva a cabo Nieves para recuperar su confianza y su memoria. Taján se muestra un excelente narrador, de ritmo equilibrado, de prosa justa, barroca y excesivamente cuidada para lograr el artificio de una sensibilidad poética, de tono cortés y elegante en sus formas, aunque cruel y despiadado con sus propios personajes que, de alguna manera, sobreviven en un mundo hipócrita. 








CONTINENTAL & CÍA
Alfredo Taján
Espasa, Madrid, 2001

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