Páginas vistas en total

martes, 7 de marzo de 2017

Care Santos



…me gusta
 
NOCHE Y DÍA

       Quizá en el fondo de nuestro ser nos sintamos un tanto como la autora de Aprender a huir (2002) ha querido estructurar su novela, es decir, esa sensación de vernos en términos tan opuestos como la noche y el día cotidianos. Tal vez para así testimoniar que en ese contraste se haya, finalmente, el sentido de búsqueda de nuestra propia existencia. En definitiva, el irrefrenable instinto de un dejar atrás ciertas cosas de nuestra vida. Y acaso, como teoriza, la narradora, la experiencia de esa permanente huida para encontrar el destino.
       Care Santos, (Mataró, Barcelona, 1970) es una joven escritora sobradamente conocida en los ambientes literarios de nuestro país. Autora de una amplia producción narrativa que incluye libros de relatos, narraciones juveniles y novelas. Una anterior premiada y elogiada  por la crítica, Trigal con cuervos (Joven Ateneo de Sevilla, 1999). La presente, Aprender a huir se convierte en la necesaria constatación de que los seres humanos nos enfrentamos a un vacío que nada ni nadie es capaz de solucionar. La narrativa de esta joven catalana siempre se ha caracterizado por ofrecer ese sentimiento de frustración, de soledad, de íntima necesidad de un desahogo, tanto en la personalidad de sus personajes masculinos como en los femeninos. En sus relatos sobresale temáticamente ese muestrario de desgracias humanas, de excesos vitales que llevan a los protagonistas de sus novelas hacia un callejón sin salida o a una especie de agujero negro, como ha afirmado algún crítico.
       Los fugitivos de Aprender a huir no emprenden esa huida física que conlleva el término, necesitan eso sí, una solución a sus problemas que no termina por llegar y finalmente todo acabará mal. Indiscutiblemente porque los planteamientos de la narradora quedan enmarcados en sus protagonistas cuya actitud ante la vida misma deja mucho que desear: una frustrada bióloga, una pintora mediocre, un joven modelo que confunde su profesión con el sadomasoquismo y un ejecutivo corrupto que es capaz de echar todo a perder por una suma ridícula de dinero. En realidad, se trata de perdedores que en un momento entrecruzan y mezclan sus vidas en una sucesión de despropósitos que conducirán sus existencias hasta una desastrosa solución. Dos mujeres y dos hombres que ejemplifican la mediocridad, la ambición, la frustración o la violencia, tanto íntegramente física como la sexual y ésta, además, explícitas descripciones muy provocadoras. Seres de los que sirve Care Santos para hacer un retrato robot de una sociedad nada envidiable aunque con visos de convertirse en modelo de imitación, lejos de la autenticidad que, como homo sapiens, nos otorga nuestra especie.  







APRENDER A HUIR
Care Santos
Barcelona, Seix-Barral, 2002

No hay comentarios:

Publicar un comentario