“Los buenos libros se escriben para que gusten a sus autores; luego a Dios o al Diablo, o quizá a ambos; y en tercer lugar, para nadie”. Juan Carlos Onetti
El sabio no dice nunca todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.
Aristóteles
Desagradecidos los hombres que tienen todos los ideales claros.
Louis Pasteur
Grandes riquezas, gran esclavitud.
Séneca