“Los buenos libros se escriben para que gusten a sus autores; luego a Dios o al Diablo, o quizá a ambos; y en tercer lugar, para nadie”. Juan Carlos Onetti
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sábado, 31 de julio de 2021
viernes, 30 de julio de 2021
Adiós a...
Muere el escritor y editor italiano Roberto Calasso
El escritor y editor italiano Roberto Calasso (Florencia, 1941), director editorial de Adelphi desde 1971, ha fallecido a los 80 años en Milán después de una larga enfermedad. El autor, un grande de la edición literaria italiana, ha fallecido el día en que se publican dos de sus libros autobiográficos “Memè Scianca”, sobre su infancia en Florencia, y “Bobi”, memorias de Roberto Bazlen sobre cómo fundó junto a Luciano Foà la editorial Adelphi en 1965.
Nacido en Florencia el 30 de mayo de 1941, el literato fue hijo del jurista Francesco Calasso y hermano menor del cineasta Gian Pietro Calasso. Si bien creció en una familia de intelectuales, su pasión por el mundo de la literatura se gestó gracias a su abuelo materno Ernesto Codignola, filósofo fundador de la editorial La Nuova Italia.
Calasso es autor de Las bodas de Cadmo y Harmonía y El rosa Tiépolo, publicadas en España por Anagrama. En sus ensayos abandona el eurocentrismo para abrirse al pensamiento de extremo oriente, lo que provoca una nueva comprensión de la historia de la cultura a ojos de Occidente. Anagrama acababa de publicar en castellano y catalán Cómo ordenar una biblioteca.
Sobre la literatura, lo importante, decía Calasso, es la calidad de la expresión literaria y no si contiene ficción.
jueves, 29 de julio de 2021
Sabías que...
“El dinero hace personas ricas…el conocimiento hace personas sabias… pero la humildad hace grandes personas”.
miércoles, 28 de julio de 2021
Cuaderno en blanco
Julio
Un comienzo caluroso, como es habitual en pleno verano, y pocas noticias en perspectiva para las semanas venideras, algunas lecturas atrasadas y días de cierta tranquilidad que favorecen no seleccionar demasiado: García Jambrina y su misterio en torno al camino de Santiago, dejo atrás, Rey Don Pedro, de Julio Castedo, una soberbia semblanza en torno al rey castellano; casi al final de un singular texto, inclasificable, Aposento, la nueva entrega de Miguel Ángel Muñoz, narrador almeriense que nos devuelve la narrativa de una singular Mercedes Soriano a quien descubrí y leí a finales de los 80 y comienzos de los 90.
Comienzo el repaso, con cierta tranquilidad y distancia, la revisión de mi novela sobre la figura de Antonio Enríquez Gómez, poeta del Siglo de Oro, cuya vida aseguraría cualquier novela de aventuras.
Avanzan las preguntas en torno a la obra de Alejandro López Andrada y que se convertirán, con suerte, en un extenso libro sobre la obra de conjunto del autor cordobés y su mundo, ese mundo mágico en torno a Los Pedroches, esa tierra que tanto ama el autor y tan fielmente refleja en su obra tan rica como variada.
Alterno las lecturas de Niadela, de Beatriz Montañez, La calle del Medio, de Justo Vila, y Amar a Olga, de Gustavo Valle, un propósito hasta finales de mes.
martes, 27 de julio de 2021
lunes, 26 de julio de 2021
domingo, 25 de julio de 2021
Menchu Gutiérrez
Un juego de dobles
La nueva novela de de Menchu Gutiérrez (Madrid, 1957), La mitad de la casa (2021), es un relato que cuenta el regreso de su protagonista a un espacio donde la memoria emerge entre el desasosiego y la intensidad de una profunda intuición, aunque a medida que avanzamos en su lectura una parte desconocida va surgiendo en el proceso de la escritura, aunque sin esos otros elementos de encuentro, de sorpresa, incluso otras formas de manifestaciones no podría progresar esta historia que se convierte en un brillante desafío que la narradora afronta con extraordinaria atención al detalle, la fuerza de la voz y los muchos silencios; un regreso para contar un encuentro repleto de sensualidades, y se añade el valor de un acertado y preciso lenguaje aunque, una vez más, será el tiempo un ejercicio doloroso, tan veraz como revelador de la esencia humana, inherente de cuanto se nos cuenta porque la protagonista no sabe si ha llegado a una casa para guardar un secreto, o quizá para abrir el cofre en el que duermen muchos de sus recuerdos, consciente de que esa memoria tiene muchos pliegues, algunos de tanta profundidad y calaje que pueden confundirse con el concepto negativo que supone la muerte; y una casa, de eso es consciente, es casi una extensión de uno mismo, un organismo vivo que reacciona como una criatura de sangre caliente, y por ese y no otro motivo, algunos espacios nos acogen, otros nos repelen, evidencias que van modelando toda una vida.
La protagonista transitará por su infancia a través de los objetos y de las situaciones en su casa familiar, evocará recuerdos, sensaciones y emociones intensas que se desgranarán página tras página, y aunque la forma expuesta sea una novela, las imágenes que construye la autora encierran un hondo trasfondo poético. Descubrimos un espejo, una agenda de teléfonos o un estanque, un puente que la narradora cruza para visitar ese territorio de fantasmas y ensoñaciones que en sus muchas duermevelas invoca la memoria. Resulta inevitable acudir a la imagen del tiempo pasado y de la inmovilidad de los recuerdos, inmutables, vivos y dolorosos para que así intentemos entender y asumir quiénes somos. Cada estancia, bajo la mirada de una niña, es afrontada ahora por una adulta en su viaje a través del tiempo y del espacio. Cada objeto emprende un trayecto desde el exterior al interior anímico de la visitante, todo se percibe en esa mitad de misterio, o reconocido detalle: un antiguo mueble bar, antes un castillo con puente levadizo, espejos que inician un viaje al infinito, un teléfono mudo que encierra palabras ocultas, ese dedal compartido a través de generaciones la llevará al pasado en familia, un columpio, un reloj parado, tamizado por el latido que encierran los objetos y mediante el que Menchu Gutiérrez crea una historia profunda y sincera a los ojos del lector.
La mitad de la casa se convierte en un ejercicio literario profundo, intenso, crea un cálido ambiente de nuestro pasado que sirve para comprender nuestro presente.
La mitad de la casa
Menchu Gutiérrez
Madrid, Siruela, 2021