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martes, 15 de febrero de 2022

Marina F. Colón

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                      Caballitos del diablo

 

       La editorial Adeshoras publica la primera novela, Odonata, de Marina F. Colón

 

 

       Marina F. Colón (Ferrol, 1965) publica, Odonata. Almanaque de la obsesión (2021), una historia que parte del curioso concepto de la metamorfosis, esa simbiosis de algunas libélulas que permanecen largo tiempo escondidas para, transcurrido un tiempo, emerger a una luminosa y breve etapa adulta, una noción científica de la que se servirá la narradora para contarnos cómo Edi, una de sus protagonistas, una estanquera madura, que vive en una capital de provincias junto a su hermana, Dulia, sufre unos miedos patológicos de los que no consigue liberarse, su fobia por los ombligos, esa omfalofobia, que en cierta medida le impide ser quien quiere ser y no lograra desarrollarse plenamente, y se quedara eternamente en estado en la ninfa, de náyade, de promesa de libélula, aunque tampoco es su principal obsesión, puesto que Odonata con un subtítulo preciso porque no trata de una única obsesión sino en general de los problemas mentales, de quienes los padecen, un argumento digno y curioso porque, de alguna manera, visibiliza un tema y lo convierte en literario, y lo mejor, en realidad, la narradora no deja de cuestionarle a sus personajes cómo huir de una rutinaria vida que conlleva una existencia anodina por la que transcurre el tiempo, sin apenas nada que altere sus convicciones, tareas y vivencias cotidianas. Un día, Edi, es consciente de verse observada por un cliente, alguien que esporádicamente acude a su estanco, y solo entonces sentirá cómo algo cambia en su vida; es Hipólito, un solitario, un jubilado neurótico, con una madre enferma, que arrastra una vida difícil, quien parece ver una salida a su insustancial existencia en el amor que siente por la estanquera, un personaje, en apariencia bastante gris en sus actuaciones, y que poco a poco va mostrando una mayor complejidad como antagónico de la estanquera, aunque sospecha que solo así podrá librarse de un pasado que no consigue dejar atrás.

       La narradora ferrolana envuelve a Odonata en un cierto ambiente costumbrista del que se sirve para enmarcar las historias singulares de unos personajes perseguidos por un cuadro de obsesiones patológicas que a lo largo de su existencia han marcado el devenir de su vida a diario; en realidad, un sencillo argumento desencadenará la historia final que, tras dar a conocer algunos de sus personajes, incluye tintes de relato negro donde cabe la más loable ficción detectivesca, e incluso asesinos que esconcen una obsesiva convicción que se enmarca en ese almanaque, detallado científicamente, que pretende servirnos la narradora sin que por ello debamos pensar que se trata de un profundo estudio psicológico de unos personajes que sobreviven como muchos de esos otros que sentimos cercanos y pueblan nuestras calles, incluso que conocemos y saludamos al pasar o se ocultan en ese letargo que un día, sin pensarlo, les deja liberarse tras una metamorfosis que los devuelve a la vida. Esos otros personajes, Abelardo Iglesias, Carlos. Olga y la misma Dulia conforman la justificada confirmación de la verdad que se quiere contar en esta novela porque, pese a una axiomática afirmación, no todo a nuestro alrededor se muestra como esa patológica visión de una sociedad enfermiza.

       La novela, breve, y no menos curiosa entretiene, nos identifica con alguna que otra obsesión y subraya cómo en este mundo el abanico de individualidades es tan heterogéneo que todos estamos dentro, sin excepción alguna.

          


Odonata

Almanaque de la obsesión

Marina F. Colón

Madrid, Adeshoras, 2021

 

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