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OTRA MIRADA INDISCRETA
Jasone Osoro (Elgoibar, 1971) propone en
diecisiete textos, algunos de extensión muy breve y precedidos, además, de un
poema, no menos breve pero igual de ingenioso, todo un entramado argumental en
torno a los conceptos del amor y de la sexualidad humanas. Un total de treinta
y cuatro piezas escritas con un lenguaje extremadamente desenvuelto, con una
plasticidad de imágenes poco habituales en la narrativa contemporánea. Lo que
se ofrece en Desnudos (2002) es una visión libre de esa condición
manifiesta de las relaciones de pareja entre mujeres y hombres que se ven
envueltos en las vivencias que nos proporciona esa ventana indiscreta a la que
todos nos asomamos y de la que, por su carácter y su contenido, no nos
atrevemos explicitar.
Visto el conjunto, Osono ofrece en estos
relatos esas patologías sociales que actualmente conforman nuestra privacidad
más íntima, además de esa otra visión de totalidad en que se resume toda
nuestra vida, aunque, resumiendo parte de los sentimientos de la narradora,
sólo al final de su mensaje muestra esa condición existencial cuando afirma
«dura aunque, también, dulce y amarga y nos obliga a aprender a vivir con las
dos caras (...); la vida—continua la autora— está hecha de pesados nudos que
tenemos que ir soltando hasta quedarnos desnudos» o al menos esa es la visión
que nos ofrecen los diferentes textos en cada una de las piezas que componen el
puzzle, Desnudos, breves relaciones de pareja que terminan por resaltar
esa confusa interpretación que le damos al amor. Argumentalmente, estos relatos
muestran todas esas pasiones humanas, ambientadas y desarrolladas en medio de
un escenario tan abierto y patético como es la gran ciudad, puesto que en su
diversidad ocurren muchas de las anécdotas contadas, el metro, los patios
vecinales interiores, los grandes almacenes, una barra americana, lugares y
expresiones de nuestro tiempo tan voluptuoso como las historias que se cuentan
aquí. El lector encontrará unas relaciones de pareja que se sustentan por la
emoción que nos otorga esa sucesión de nuestros días, pero sobre todo
descubrirá la patética visualización de esas vicisitudes que se muestran a
diario y que, de alguna forma, sirven para ese juego imaginario con que se
sustenta nuestra vida, alimentada esta vez por la ficción y la emoción que
pueda desprenderse de está. Con los relatos de títulos tan equívocos como «La
cuerda de Rebeca», «Tortugas», «Plancha» o «Huele a lejía» se alcanza ese
clímax deseado y esperado; otra cosa son los poemas que sirven para metaforizar
ingeniosamente esa otra parte de la secreta intención de la autora. Sin duda,
escandalizar, incluso poéticamente.
DESNUDOS
Jasone
Osoro
Barcelona,
Seix-Barral, 2002
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